Autor: Apoyo online 12 julio 2010
Vivo en un pueblo muy pequeño, donde todo el mundo se conoce. He vivido en el extranjero, tengo idiomas, soy filóloga y ejerzo mi profesión en un colegio. El mundo se me ha reducido a esto. Mis amistades de nunca cuentan conmigo para nada, a no ser que yo organice algo y no siempre. En el colegio trabajo pocas horas y mis compañeros me tienen un poco marginada. No cuento para ellos en cuanto a relación del día a día. Por último, si no fuera por mi hijo me moriría, tiene 3 años y medio. Sólo me relaciono con los amigos de mi marido aunque salimos muy poco. Él sí esta reconocido socialmente en el pueblo.
Por mi parte mi familia está desestructurada y tengo 4 hermanos con quienes no tengo casi relación sin que haya ocurrido nada especial. Ésta es mi vida y no entiendo sobre todo por qué cuento tan poco para casi todos.
Responde: Noelia Sancho.
Parece que tu vida actual es muy diferente de otras etapas que has tenido, y encuentras que no estás a gusto. Cuando expectativas y hechos no encajan podemos sentirnos muy frustrados. Has de tener en cuenta las posibilidades de la población en la que vives, y adaptarte a ellas buscando todos los recursos posible: gimnasio, sitios de ocio… o tal vez salir algún día a la semana a otra población cercana. No te des por vencida, ya que si te acostumbras a reducir tus intereses luego te costará encontrarlos de nuevo. No dudes en dejar al niño alguna tarde con alguien para apuntarte o dedicarte tiempo, busca motivaciones.
Como indicaba Abraham Maslow, una vez cubiertas las necesidades más primarias, buscamos satisfacer las siguientes, de afiliación y de autorrealización.
Respecto a ese aislamiento social, sería positivo que te preguntases si haces lo que está en tu mano para hablar con la gente, y mejorarlo. Si la respuesta es afirmativa, entonces esfuérzate en contactar con nuevas personas, e incluso en crear tus propios lazos con las amistades de tu pareja para que sean también tus amistades. No descartes gente muy fácilmente, porque puede que haya otras personas en tu situación pero que sean más tímidas. Habla con tus hermanos, pon en marcha tu asertividad, para establecer de nuevo una pequeña relación y luego fortalecerla. El crecimiento interior es, al menos, igual de importante que el exterior.
Entradas relacionadas:
Los distintos viajes de la vida
Necesidad de redes sociales