Autor: Apoyo online 27 mayo 2010
Tengo 47 años, y desde hace 15 estoy en tratamiento psiquiátrico y comencé psicoterapia hace 5. Actualmente estoy de baja por ansiedad-depresión. Creemos que mi principal problema es el miedo en general. También estoy diagnosticada de colitis ulcerosa y tengo psoriasis a temporadas. Suelo sufrir crisis de ansiedad con desmayos, pérdida de control de las emociones (me meto en líos discutiendo), contracturas musculares,… Me enfurezco, siento rabia, frustración y culpabilidad. Si me da muy fuerte acabo hablando como imaginando una conversación con la persona con la que tengo el problema, bastantes veces esa persona soy yo y me machaco a mí misma.
En casa lo pasé muy mal porque mi madre sufría depresión nerviosa, tenía arrebatos muy violentos, me echaba a mí toda la culpa de estar enferma, hacía simulacros de suicidio y nos tenía, tanto a adultos como a mi hermano y a mí, en un puño y el alma en vilo. Falleció hace 5 años y sé que, aunque muy en el fondo, todavía siento rencor.
Me he dado de tiempo hasta después del verano para mejorar, para ser más fuerte; trabajo en mis hábitos y leo cuanto cae en mis manos sobre el tema para intentar mejorar. Algunas cosas han mejorado y estaba animada y con esperanza. Llevo un par de días desmoralizada porque leí que la depresión es un problema mental con el que poco o nada pueden hacer las estrategias de desaprendizaje-aprendizaje. Tengo miedo de volver a caer en el pozo, lo veo ahí mismo.
Responde: Sandra Borro.
Obviamente las experiencias vivencias infantiles influyen en la formación de nuestra personalidad, en la manera en que nos enfrentamos a las circunstancias de la vida y nuestro modo de relacionarnos con los seres que nos rodean. Pero no todo se acaba ahí, las terapias psicológicas están al servicio de personas que, como tú, desean entender lo que les pasa por dentro y modificar aquellos aspectos de su personalidad o de su manera de actuar que les provocan malestar físico y/o emocional.
No encuentro una razón científica que avale la idea de que las estrategias de desaprendizaje-aprendizaje no sirvan en el caso de una depresión, siempre que estén combinadas con el tratamiento psico-farmacológico prescrito por un psiquiatra.
Según los estudios de Frank y Garfield, a pesar de que existen muchas escuelas teóricas y muchas técnicas de abordaje psicoterapéutico, está demostrado que el cambio terapéutico se relaciona más con procesos comunes presentes en todo tratamiento que con las técnicas específicas que se aplican. Si al cabo de 6 meses no notas ninguna mejoría siempre puedes probar otro tipo de técnicas hasta encontrar el método y el profesional que puedan ayudarte a superar la depresión. Lo único que no deberías hacer es dejar de luchar.
El leer que dichas estrategias no sirven te desmoralizó, este hecho te puede servir para pensar el gran efecto que pueden causar los pensamientos sobre las emociones. Del mismo modo que pensar de esa manera te ha desanimado,puedes pensar que tu voluntad firme de mejorar, de ser más fuerte y de conocerte mejor a ti misma te harán sentirte cada día un poco mejor. No deberías ponerte un límite de cuándo quieres estar bien, se trata de ponerte el objetivo de introducir pequeños cambios en tu vida que te conduzcan a un estado de mayor armonía y bienestar emocional. Los grandes cambios siempre suponen tiempo, esfuerzo y paciencia.
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Un comentario en “Estrategias para superar la depresión”
Muchas gracias por la respuesta. Sigo trabajando en ello. La fecha límite viene dada por el inicio del nuevo curso: he de estar suficientemente bien para poder con él.
Estoy también trabajando con un libro sobre Habilidades Sociales, de Elia Roca, y veo la falta que me hace trabajar en ellas.