Autor: Apoyo online 20 enero 2010
Siento intimidación y ansiedad por ciertas personas que percibo como “superiores”. Tengo la certeza de que se van a mofar de mí. Ello lo traslado a mi relación con los hombres: tiendo a idealizar y obsesionarme con aquellos que no puedo conseguir. En momentos como este, en los que más necesitas a la gente, te sientes abandonada por familiares y amigos, sólo quedando los más cercanos. Además, también tuve un desengaño tras una cita que fue desastrosa. Y a esto se une la dificultad de encontrar trabajo a pesar de mi formación.
He vuelto a vivir con mis padres. Aunque me siento más tranquila al estar cerca de mi madre y aprovechar para estudiar oposiciones, me cuesta mucho concentrarme. Noto que estoy recuperando mi relación con mis padres y esto hace que, a veces, sienta que estoy reviviendo algunos de los problemas emocionales que tenía de niña.
Estoy sufriendo muchos cambios en todos los aspectos de mi vida, pero sigo presa de muchos miedos e inseguridades que me bloquean e impiden avanzar. ¿Es mi reacción normal? ¿Puede qué esté sufriendo una crisis? Me encantaría que me ayudasen a entenderme un poquito más y saber puedo hacer para seguir adelante.
Responde: Gabriel González.
Todos, a lo largo de la vida, vamos aprendiendo patrones relacionales que nos ayudan (a veces nos dificultan) a enfrentarnos a cualquier interrelación con las personas que nos rodean. Estos patrones vienen marcados, sobre todo, por nuestras primeras relaciones: la familia nuclear.
Son interesantes tus sentimientos acerca de repetir “problemas emocionales” de la infancia; ya que te recordarán aquellas primeras relaciones establecidas. Pero el regreso a casa y el establecimiento de nuevas formas de relacionarte con tu familia te da una gran oportunidad de observar y tratar de cambiar siendo más consciente de esos patrones relacionales ya que, tras un tiempo fuera, no eres la niña de entonces y tienes un bagaje diferente, el cual te ayuda a modificar esos patrones que te han facilitado adaptarte a tu entorno pero que ahora te resultan problemáticos
Esto hace que tu relación con los hombres pueda cambiar y ser diferente. Es normal que tengas miedo a las relaciones en las que ellos han tratado de mofarse de ti y eso te provoque una baja autoestima. Pero pienso que al darte cuenta tienes herramientas para poder enfrentarte a dicho miedo pese a las inseguridades propias de la situación. Sin embargo, esas inseguridades pueden modificarse en el momento que pienses en las capacidades y las potencialidades que tienes como mujer, tanto a nivel personal, profesional y de relación, pues en todas esas facetas tienes muchas cosas que ofrecer y que dar.
Además, cualquier crisis es preludio de un cambio y de una diferencia; por lo que toda crisis es un momento de oportunidad, de valorar y de producir cambios que nos ayuden a ser un poco más felices. Para ello, tendrás que aprender de ti misma, de las situaciones que has pasado y de cómo enfrentarte si vuelven a suceder.
4 Comentarios en “Volver a vivir con los padres en un momento de crisis”
De alguna manera, al volver con los padres, has vuelto atrás en el tiempo. Paciencia, a menos que seas capaz de hacerte valer asertivamente como la nueva persona que eres (todos crecemos, al volar del nido)… Volverás a la independencia, tómate esta época como un breve paréntesis inevitable…
Hace un tiempo yo pasé por lo mismo, por motivos económicos tuve que volver a casa con mis padres. En un principio fue duro y extraño, en ocasiones me parecía que para mi madre yo seguía teniendo 16 años y mi hermano seguía en competencia conmigo igual que en nuestra adolescencia… Realmente volví atrás en el tiempo. Pero quise aprovecharlo para entender como eran realmente las cosas en mi familia. Supe que años atrás me había ido de casa un tanto molesta por ciertas cosas, cosas inconclusas que ahora volvían a estar allí. Intentando no caer en las conductas de antaño, con mucha paciencia y algo de distanciamiento (como quien mira un teatro) fui destramando uno por uno todos los personajes (incluida yo), entendiendo sus razones, su vida y como nos relacionábamos unos con otros… Fue intenso, pero finalmente he conseguido estar en paz. Y hoy puedo decir que tengo una paz con ellos, y conmigo misma, que no había tenido antes. Esto se lo debo a lo que en un principio me pareció un fracaso y una derrota: volver a vivir a la casa donde me crié.
La vuelta a casa puede ser algo deprimente, sobretodo en un momento en que intentas ser independiente. Pero puede comportar un periodo de calma y tranquilidad si se sabe llevar.
Aunque para algunos familiares parezca que no hemos crecido, que seguimos siendo niños o adolescentes a pesar de haber pasado hace tiempo etapas tan puñeteras, todos acaban dándose cuenta de que hemos madurado. Unos truquitos que pueden ayudar: colaborar en casa, sobretodo sin que ande “mamá” mandándonos las tareas (eso demuestra que, estando solos, nos las sabemos arreglar), mantenerse ocupado (reencontrarnos con nuestras aficiones o experimentar nuevos hobbies: el caso es no parar quietos), y hablar. Sobretodo hablar: que la comunicación no falte.
Si hay familiares que, aún haciendo todo lo posible, se empeñan en estropearnos el día, es mejor hablar con ellos para sabe qué problemas tienen con nosotros. Si aún así no se saca nada en claro… A tomar viento, oye.
desde los 19 y medio vivo por mi cuenta en un departamento,vivi epocas muy buenas y otras de pena y malos ratos, pero me acostumbre a la idea de ser independiente.ahora tengo 26 años y regreso a la casa donde pase mi infancia y adolecencia, ahora solo viven mis hermanas, mis padres que ahora viven en otre estado estan muy alegres que yo regrese a casa igual que mis hermanas, pero no puedo dejar de sentir una sensacion de perdida enorme, yo era admirado casi por toda la gente que me conocia por ser aventado e independiente, la sensacion de independencia se esta llendo y me digoa mi mismo que esto solo durara un año, pero aun asi no hay dia que no sienta que cometi un error a dejar mi depa, no puedo hecharme para atras ya que mi familia esta contenta de que haya regresado y ni modo de rajarme.
me sali para ahorrar una lana, ya que estoy pagando 2 carreas (tec. mecatronica, ing, computacion) pero es dificil acostumbrarse a estar acompañado