Autor: Apoyo online 7 enero 2010
Va a hacer unos años que el padre de mis hijos se suicidó ahorcándose. Nuestra convivencia había acabado años atrás ante su rechazo a aceptar que estaba enfermo y su negación a recibir un diagnóstico (conducta cambiante, extrema, radical) y un tratamiento; por lo que hacía sufrir lo indecible tanto a él como a los que le rodeábamos.
Cuando recibí la noticia de su muerte, no fui capaz de decirles a los niños el verdadero motivo de su fallecimiento, y les ofrecí una mentira que consideré menos cruel que la aterradora realidad: que había sufrido un infarto. Aunque me da miedo de que existan reproches, preguntas y dolor sé que tengo que decirles la verdad, sobre todo al mayor. Vi con mucha atención su programa El suicidio se puede evitar y aún así no sé como enfrentarme a lo que tengo que hacer. Si hay algo infinitamente peor que el sufrimiento propio es el sufrimiento de nuestros hijos. Agradecería sus sabios consejos.
Responde: Gabriel González.
Cualquier duelo es difícil para un niño, pero no insuperable o traumático. Y como bien pudiste ver en el programa sobre el suicidio, en estos casos con el valor añadido de ser un estigma.
Pero más duros y complicados son de manejar los secretos y las mentiras, aunque sean piadosas. Muchas veces pensamos que porque son pequeños no van a entender lo que ha sucedido, pero si adaptamos el mensaje a su manera de pensar lo comprenden y lo asimilan muy bien. Siempre es preciso hablarlo y decirlo desde el amor y el cariño.
Pienso que de una forma u otra, los niños ya intuyan o sepan, de forma inconsciente, dicho secreto; y en el caso del mayor por su relación cercana con su padre. Aunque pienses que sea un sufrimiento añadido, es posible que el dolor que muchas veces muestran es el de intuir algo y no saber muy bien qué es, ni qué hacer.
Es preferible que puedan conocer la situación por ti, sin juzgarla ni estigmatizarla. Háblales desde el corazón y desde los sentimientos y sé un apoyo y un espacio para que puedan hablar del tema sin miedos. Tú encontrarás el momento y la mejor forma de hacerlo.
10 Comentarios en “Temor a decir la verdad a los hijos”
Me encantan estos nuevos artículos con opiniones y consejos de expertos a dudas realmente interesantes. También se echan de menos los artículos de Eduard, pero la espera se hace mucho más amena así.
Un saludo desde Tenerife.
Creo que no se debe de mentir a nadie,mucho menos a los hijos, ,ya que el temor suele ser peor en los adultos, todos intuimos lo que sucede y creo que es más sincero enterarse por tu familia que por amigos en el colegio o en la calle. Es una manera de enseñarle la sinceridad y el apoyo.
al menos eso creo.
Desde el respeto absoluto a Gabriel Gonzalez yo personalmente te apoyo en tu decisión de no decirselo a tus hijos bajo ninguna circunstancia, ellos están en pleno proceso de desarrollo y podrían interpretar el acto de su padre como una salida más a los problemas, algo que es muy peligroso para su futuro desarrollo como padres, ellos aprenden por observación y el ejemplo de sus mayores les es vital, amen de intuiciones que no dejan de ser eso, intuiciones, lo que sí te aconsejo por tú salud y la de tus hijos que interiorices el infarto como una verdad absoluta, por que son tus dudas las que alimentan su incertidumbre, has hecho lo correcto pero creeteló tú también, se podría abrir un interesante debate sobre esta cuestión pero bajo mi criterio la intuición de una madre está por encima de todo en su afán de protección de su prole, ánimo.
Hago la misma introducción que Juan hacia Gabriel pero esta vez mi respte es hacia juan.
Creo que el conflico que puede generar el descubrir el haber desarrollado una identidad basada en una mentira puede ser mayor que gestionar el conflicto de un padre-modelo que no ha sabido gestionar una enfermedad mental. Para ellos no es malo crecer sabiendo que sus padres son serres humanos que se equivocan y tiene problemas.
saludos
por cierto muy interesante esta iniciativa
Yo opino en función de una serie de estudios que han demostrado el caracter “contagioso” de los suicidios en la población, es por esto que no se dán noticias de suicidios en los medios de comunicación, una reflexión en torno a esto podría ser si ocurre lo mismo con la violencia machista, esta circunstancia, unida a la falta de madured de los niños, creo que pudiera ser perjudicial (no creo que entiendan el concepto de “enfermedad mental”), además debemos, por mucho que avance la ciencia, tener presentes los mecanismos propios innatos de nuestra especie, que permiten al cerebro olvidar episodios traumáticos de nuestra vida para poder “tirar p´lante”, no obstante todas las opiniones son válidas, un saludo.
Pienso que la mayoría de los traumas y las situaciones traumáticas pueden ser resueltas, de hecho es poder hacerlas conscientes y poder enfrentarnos a ellas lo que nos ayuda, en muchas ocasiones, a superarlas. Pero nuestro cerebro es muy sabio y en otras muchas ocasiones las oculta y las tapa; y funciona.
Sin embargo, también ocurre que aunque se entierren pueden salir en numerosas ocasiones con mayor fuerza y eso impide poder enfrentarse a ellas directamente.
Hemos de pensar que podemos controlar las emociones, los sentimientos, los pensamientos y que somos nosotros quienes deben de guiarlos para nuestro bien. Y no son éstos los que deben de ejercer una influencia sobre nosotros y que nos lleguen a controlar en lo que deseamos o queremos hacer.
Si nos dejamos llevar por nuestras emociones, nuestros pensamientos, somos esclavos de ellos. Así, es importante que podamos conocerlos y poder hacerlos formar parte de nosotros.
Un trauma puede llegar a ser “no problemático” si encontramos la forma de poder solucionarlo, y en ocasiones es una solución el no verlo pero en otras es plantearlo abiertamente. Hay muchas soluciones para un mismo problema; y pueden existir diferentes problemas que se solucionan de la misma forma.
Gracias a tod@s lo que opinais ofreciéndome vuestros consejos.
Soy la interesada.
El hecho es que he consultado a un psiquiatra y a un psicólogo personalmente, y resumo sus conclusiones: ” Valor y al toro, siempre desde el cariño y el respeto, que malo será”.
Ni uno ni otro conocen al mayor, en cambio las personas de mi familia, no profesionales, pero sí con conocimiento pleno de la forma de ser del muchacho, opinan que mantenga las cosas como están.
Tememos que “la verdad” caiga sobre él como una losa, que se sienta responsable, que ese “estigma”,encima de una personalidad difícil como la de él, le encierre y le acompleje mucho màs, y aumente su”antipatía” por la sociedad en la que vive ( es extremadamente crítico ).
Sigo sintiéndome muy perdida e indecisa, todas las ayudas y consejos serían muy bien venidos, así que si alguno de vosotr@s quisiese pedirme información confidencial para opinar con algo màs de conocimiento de causa, os rogaría que pidiéseis, a través de este medio, mi correo electrónico (no sé si eso puede ser).
Muchísimas gracias a tod@s.
hola Chelo! lo primero decirte tomate las cosas con tranquilidad.
Después me gustaría saber que edad tienen tus hijos, pero al no tener esa información decirte que a los niños se les puede ir hablando de ciertos temas, como la muerte, decisiones desacertadas, enfermedades mentales… y no directamente del hecho en concreto. Hay que hacerlo muy lentamente y mantener un dialogo prolongado en el tiempo.
El niño no tiene porque digerir la verdad como tu la sabes, pero con el tiempo debería saberla, y lo ideal seria por su madre que lo conoce mejor que nadie.
Lo mejor es que te centres en hablar con ellos, de muchos temas, de la vida en si. Y cuando te decidas a decir la verdad, tienes que estar convencida y pensar que lo haces por un bien futuro.
Los suicidios son consecuencias de una enfermedad mental, y la culpa no es de nadie, y menos de un niño pequeño. Eso lo tenéis que saber tu y tus hijos.
te mando un saludo.
El problema de todo esto es que la verdad siempre sale a la luz, y puede ser muy doloroso para una persona que se le haya ocultado la enfermedad y muerte de un padre, saber lo que realmente le pasó a su padre les puede hacer daño en un principio, pero a la larga creo que será algo que les dará un aprendizaje sobre la vida, les hará también darse cuenta de lo importante que es tratarse este tipo de enfermedades. Lo digo desde mi propia experiencia, he tenido la mala suerte de que las depresiones y otras enfermedades mentales se ceben bastante con mi familia, un familiar muy importante para todos se suicidó también, y yo misma con 20 años cai en una depresión profunda y tuve pensamientos de suicidio, pero al haber sufrido y visto sufrir tanto a mi familia por lo que pasó a nuestro familiar me hizo descartar totalmente hacerlo.
Explícales con amor lo que le pasó a su padre, que él no lo hizo porque deseará hacer daño a nadie, lo hizo por su enfermedad, explícales que las enfermedades mentales pueden ser tan terribles como un cáncer, también te pueden llevar a la muerte si no las tratas a tiempo.
Cuida mucho a tus hijos y no trates los temas mentales como un tabú, porque en muchas ocasiones son enfermedades genéticas, y es posible, espero que no, que algún día tus hijos las sufran, saber sus consecuencias les puede llevar a tratarlas y curarse.
un saludo
Lo que pasa es que después de leer y leer muchos artículos como este, resulta que nunca se puede saber dónde está el punto intermedio para saber cuándo debemos decir que no a los hijos y cuándo dejar que se imponga el corazón.
Imagino que, en realidad, eso debe ser la intuición como padres la que decida.
Saludos.