Apoyo psicológico online

RSS

Autor: Apoyo online 23 diciembre 2009

10 comentarios

Justicia y violencia de género

Tengo la sensación de que a los hombres nos han dejado fuera. Parece que la ley se ocupa de las mujeres única y exclusivamente. He sido denunciado por ella, por insultarla, por repetir sus propias palabras. A ella, cuando puso la denuncia, le preguntaron si yo era violento (nunca la he tocado, ni a ella ni a nadie). A mi, al expresar el maltrato psicológico al que fui sometido, la juez me preguntó si yo no era mayor de edad.

Ella jugó conmigo. En términos más técnicos, usó lo que se denomina “refuerzo intermitente”, es decir la inconsistencia: hoy quiero, mañana no, pasado me tiro sobre ti, me despido con un beso en la mejilla, me gustas, hoy no tengo ganas de verte, quedamos esta noche y finalmente paso de ti y me voy con otro.

Las consecuencias en mi salud: depresión, ansiedad, insomnio, pesadillas y lo peor la sensación de que todo el mundo que me rodea funciona mal. Las consecuencias judiciales: arresto domiciliario y orden de alejamiento. ¿Qué pasa con nosotros?

Responde: Rosa Català.

Una equivocada gestión de las emociones en una relación de pareja puede terminar en un conflicto violento como el que describes. En el ámbito del amor, la presencia de deseos de poder y control hacia el otro son un pozo lleno de energía para el fracaso.

El de las relaciones envueltas en sentimientos potentes es un terreno muy delicado y difícil. El juego del dominio se inicia de forma suave y va avanzando poco a poco hasta minarlo todo. Y deja a su paso uno de sus productos más nocivos: la rabia. Desde la rabia no nos es posible analizar nada.

Atravesar una experiencia como esta, inunda de dolor el corazón y la razón. Pero saber vivir estos reveses emocionales y sociales deja huellas profundas de sabiduría. La agresividad humana puede proteger la vida, la violencia se aprende socialmente para destruirla, pero el amor es un reconstructor incansable.

Aprendemos tambien que el amor nunca puede sobrevivir entre desigualdades. Mañana, esas señales de alarma vividas servirán para reconocer cuándo a una relación afectiva le falta la libertad necesaria para crecer.

Etiquetas: , , ,

10 Comentarios en “Justicia y violencia de género”

AdP 23 diciembre 2009 a las 8:52 pm

“Atravesar una experiencia como esta, inunda de dolor el corazon y la razón. Pero saber vivir estos reveses emocionales y sociales deja huellas profundas de sabiduría.”

Lo que le faltaba a la ley es que también obligara a abonar una tasa en concepto de ese apoyo didáctico que se menciona y agradecérlo públicamente.

A ver si nos aclaramos: por responder lo mismo que le había dicho, arresto domiciliario y orden de alejamiento. Después podremos hablar del sexo de los ángeles o de lo que sea pero intentar obviar las consecuencias judiciales, que es a lo que se refería la cuestión, hablando en exclusiva del juego de la dominación que se da en la pareja es escurrir el bulto. Ahora bien, si lo que se pretende es difundir el mensaje de que hay que aprovechar cualquier resquicio de la Ley Integral contra la violencia de género para conseguir unos fines determinados, aprovechando para ello la desventaja legal entre iguales que se introduce con la misma, les doy mi enhorabuena porque es exactamente eso lo que están haciendo. La otra posibilidad es que la respuesta sea falsa, redactada adrede para estudiar la reacción de los visitantes del blog.

Saludos.

Kaken 24 diciembre 2009 a las 1:16 am

Lo que expone Rosa Catalá, muy acertadamente, es un parche para una situación anterior de injusticia consecuencia de una ley anticonstitucional que criminaliza al hombre por el mero hecho de serlo.
Es tan antidemocrático que clama al cielo, hay que cambiar la ley ya.
Soy mujer y no necesito injusticias sobre el hombre para ser iguales en derechos.
Reclamo equidad y sentido común.
Gracias, Sr. Punset y muy felices fiestas para usted y los suyos.

Gumer 24 diciembre 2009 a las 1:40 am

Con todos mis respetos y leyendo la respuesta, creo que se vuelve a caer en lo mismo de lo que se queja el autor de la pregunta, leyendo la respuesta tal parece que de nuevo se da por hecho que ha habido una desigualdad. Para variar se podría suponer que esos problemas de pareja han acabado en una igualdad de violencia verbal y agresividad, el problema es que aunque se suponga o se demuestre, resulta que legalmente solo será castigado él y personalmente tampoco me parece justo.
Como profesional de la seguridad pública he asistido a casos de maltratos que me han retorcido las tripas e incluso en algunos por desgracia no se pudo intervenir porque de aquella hacía falta la denuncia de la víctima y en general las víctimas no quieren denunciar sobre todo entonces. Medidas como suprimir la necesidad de la denuncia y otras bien venidas sean, pero ahora mismo se ha entrado en una escalada de “yo mas” con las medidas legales en el tema del maltrato que ahora ya es una sin razón y un despropósito. Es opinión generalizada por no decir unánime entre los agentes que nos toca bregar con estos temas ( al menos de mi entorno ) que esto ya es una tomadura de pelo en la inmensa mayoría de los casos, sobre todo si hay crios por el medio o simplemente el deseo de venganza u odio natural tras una relación fallida. Como muestra, y me toco en primera persona una mujer tras denunciar unos maltratos y ante el trato relajado y atento se ve que olvido los consejos de su abogado y nos pregunto “¿suena creíble?” .
No seamos de todas formas negativos, el filtro judicial suele funcionar, solo una mínima parte de las ordenes de protección se conceden y no todos son finalmente condenados por sistema.
Y para la reflexión, ¿cuantas maltratadoras psicológicas han sido condenadas?, ¿hemos de suponer que no exiten ? , hay carterístas, ladronas, asesinas ….. pero maltratadoras psicológicas hasta el punto de provocar una reacción violenta parece ser que no, no justifico la reacción violenta, pero no sería fruto de una situacion de desigualdad y abuso y creo por tanto que debería entrar en otros apartados penales.
Como algunas cosas pueden sonar mal por ir a contracorriente e interpretarse mal, finalizar diciendo que para nada justifico los malos tratos incluidos los psicológicos y que veo bien muchas de las medidas para evitarlos pero ni todos ellos son demonios ni todas ellas angelitos, el gris también existe.

Fabiano Sánchez 24 diciembre 2009 a las 9:39 am

Con todos mis respetos me da la sensación que la Sra. Rosa Catalá se ha salido por la tangente y ha “evitado” responder a la pregunta que plantea este señor verdaderamente atormentado por una dinámica social que sin nacer únicamente de la estupidez conduce a ella peligrosamente. Se me viene a la cabeza una frase de un economista ilustrado, Cabarrús, que decía, refiriéndose ciertamente a otro tema, al tema de los monopolios, que de la ignoracia de muchos proviene el enriquecimiento de unos pocos,… Esto es aplicable a bastantes más cosas con mayor o menor relación con los monopolios,…

El feminismo mal entendido, o lo que es lo mismo, entendido desde la ignorancia, desde la frivolidad, desde la necedad o desde el interés espurio tiene estas cosas,… pretende dar a la mujer un sitio social y familiar basado en la venganza social y familiar.

Hay un feminismo equilibrado que pretende para la mujer el lugar que le corresponde,.. el que tienen muchos hombres,… no todos,… La mujer tiene, obviamente, el mismo derecho que el hombre a estudiar, a trabajar, a ocupar puestos de responsabilidad laboral, política y social,… también tiene derecho a decidir quedarse en casa y ocuparse de la administración del hogar,… que no es poco. Recordemos la etimología de la palabra, tan importante, “economía”,… “administración del hogar”,… y es que los hogares tienen mucho que ver con las empresas, aunque la mayoría de las empresas no estén consideradas precisamente como hogares,… Este derecho a quedarse en la casa no lo tienen la mayoría de los hombres, dicho sea de paso, es como un derecho que le corresponde a muy pocas personas,..

Lo dicho anteriormente es un feminismo equilibrado, inteligente, responsable,… Todas aquellas voces que exaltan a la mujer por el mero hecho de ser mujer (la mujer es la más inteligente, la mujer es la gobernadora ideal, la mujer tiene una serie de sentimientos extraordinarios a los que el hombre jamás podrá aspirar,…) son voces francamente,… que, por lo menos, llaman la atención,… Que la mujer tiene características únicas,… nadie lo duda,… Más difícil es introducir en cualquier conversación del día a día, que el hombre también,…

Esta dinámica se lleva hasta el extremo y si bien es cierto que en la violencia doméstica los casos donde la víctima es la mujer son más numerosos que los casos en los que la vícitima es el hombre, esta realidad contrastada no da derecho alguno, ni a la mujer, ni a los hombres con complejo de culpabilidad compartida, ni al sistema, ni a la política, ni a nadie, a presuponer culpabilidad a todo hombre que es señalado en algún conflicto doméstico,… No hay que olvidar que si bien es cierto que hay hombres malos, también hay mujeres “malas” que no dudan en utilizar cualquier arma que se encuentre a su disposición para hacer daño a quien ha dejado de amar y ha comenzado a odiar: igual que los hombres.

No es de recibo que la igualdad se consiga a base de poner en pie leyes que traten al hombre de forma discriminada, que, a priori, estén poniendo en duda la conducta del hombre, por ser hombre, que el insulto en una dirección, tenga más pena, sea más malvado, que el insulto en la dirección contraria,…; que las elevaciones de voz cuando provienen de un hombre sean síntoma inequívoco de la presión que ejerce el sucio zapato machista sobre el frágil cuello de la mujer primida y que en el caso de que los gritos provengan de una mujer sea síntoma preclaro de que esos gritos son la expresión de la opresión sobre ella ejercida, su legítima válvula de escape,…

Todo ello, como comprenderá cualquiera, no es igualdad; a mi modesto entender es prueba de una sociedad irreflexiva y a la vez es prueba de que algunos se dan cuenta de ello.

gines 25 diciembre 2009 a las 5:25 pm

Hola. Desde mi punto de vista son los gobiernos de las naciones los responsables de la enseñanza. De hecho si un padre no quiere que toquen a sus hijos lo meten en sus cárceles. Y son los que permiten que en sus escuelas exista una gestión de emociones equivocada. Como primer paso un día cualquiera después de tus primeros cuatro años de edad aprox., irrumpen en tu vida y se te llevan a la fuerza a un recinto cerrado con treinta más como tú, y nadie te explica nada, bueno un día antes tu madre te dice “no te preocupes porque te voy a llevar a un sitio que te va a encantar donde te enseñarán todas las cosas que tu quieres saber” … siendo todo mentira – de inicio a fin. El que lleva a un niño a la fuerza a un colegio, está buscando, ignorantemente, que el niño responda con la misma fuerza que le aplicaron a él. Luego la persona crece y crece y con cada nuevo e incomprensible palo, se va diciendo a si mismo que, si se permite esta maldad tan extremada con los niños de tan corta edad, uno puede hacer lo que quiera. Los efectos secundarios de esta maldad – no la van a arreglar ni sicólogos ni siquiatras ni dios ni todo el oro del mundo. En el colegio a los responsables les importa un bledo si se sigue extendiendo el rumor de que los hombres son superiores a las mujeres, y en la tele siguen vistiendo a los niños de azul. Toda esta estupidez siembra el caldo de cultivo perfecto para futuros problemas. Cuando surgen estos problemas hay gente que se alegra, por fin les toca a ellos, ya podrán conseguir ese piso (para muchos chalet) tan adorado, ya podrán ir de viaje, etc.. me refiero lógicamente a los sicólogos, los psiquiatras, neurólogos y en general a la clase médica, que previamente se ha engañado a si misma, reduciendo sus cerebros al absurdo, para venderles su moto a los demás. Es un caso clarísimo de la paja y la viga, mientras que se permite a diario, que el problema principal – el que los padres no quieran a sus hijos – persista. En television no hay día que no aparezca la frase “odio a los niños”.

Por lo que pienso que sólo las personas con conocimiento a nivel molecular deberían estar hablando en estos momentos, los demás deberían aceptar sus limitaciones y callarse. Es mi opinión. Gracias.

Pablo 25 diciembre 2009 a las 10:27 pm

Estimada Rosa, me parece que no has afrontado ni comentado el problema planteado.

El moratón de una paliza es muy claro, pero ¿cuando el golpe te lo dan en algo mas profundo? ¿Por que no reconocer la cantidad de hombres que son maltratados por armas mas sutiles que la bofetada? ¿Como se protege a las personas que están sufriendo este tipo de ataques?

No es fácil “saber vivir estos reveses emocionales y sociales” que mencionas y aún menos sobrevivir a ellos para ganar esas “huellas de sabiduría” ¿Quien le da esa persona el amor que necesita para reconstruirse?

Ferran P.Vilar 26 diciembre 2009 a las 10:35 am

A mi no me han denunciado ni tampoco he ejercido ningún tipo de violencia, pero he sufrido exactamente lo mismo que indica este afectado. Y el sólo hecho de levantar la voz frente a acusaciones manifiestamente injustas era motivo de escándalo.

agustin fernandez del castillo suardiaz 26 diciembre 2009 a las 5:35 pm

Violencia de genero.-
En relacion con ese anuncio que vemos en madrid en muchas estaciones de metro, en que se ve a una mujer con el dedo tieso diciendo que el hombre de su vida ya se ha ido, me gustaria aportar la siguiente reflexión

Hay publicidad, que auna, integra, que acaricia, que sorprende, que nos hace sonreir, y otra, que chirría con seguramente, la mejor de las intenciones. Hay una generosidad y una grandeza que sale directa del alma y que se alimenta de esos ratos, que desde el centro de un corazón maduro, uno dedica todos los días a digerir los sapos que no deberían comerse solo los políticos. Esas digestiones, lentas algunas veces, que secan de lagrimas el alma, ayudan desde el centro, para que el veneno sea el compost de nuestros mejores tomates.

España y muchos países, ya han superado las guerras fratricidas del mundo de las ideas, de los distintos. Y esa energía que uno no insiste en poner en la llaga, es la energía que nos ayuda a todos a tender puentes.

La psicología de la enfermedad, tiene que empezar a volar y dejar de nutrirse y cebarse en la psicología de lo enfermo, de lo extremo, de lo que la sociedad, esa sociedad anónima que construye el centro de un corazón maduro, ya ve como eso, como el extremo. A la firmeza y la discreción de lo que ya ha sido previsto, regulado por ley y canalizado, conviene oírla y verla poco.

Las enfermedades de esta sociedad, enferma sobre todo mentalmente, no las construye diariamente solo el palito, ni solo las bolitas o el agujerito. La mente, la de todos, que se pasa el día pajareando en busca de excitación y estrés, y que vive desintegrada de su cuerpo y de su Esencia la mayor parte del día, ya hoy, empieza a excitarse y entretenerse comiéndose con palomitas y coca cola en el cine , con las fechorías de esos asesinos, y con toda esa violencia que los jueces primero, condenan en los tribunales.

Una sociedad que se recrea en la violencia en una caja tonta, que tiene los ríos y el mar medio envenenados , el planeta contaminado hasta la saciedad y a tres cuartas partes del mundo subdesarrolladas y malnutridas, es una sociedad sobre todo violenta, autodestructiva, insensible. Y un aspecto , solo uno, de esa gran violencia, es la violencia de género que requiere de personas y profesionales con las entrañas curtidas de digerir “realidad”. Serán esas cornadas ya digeridas y recicladas en el silencio y la soledad, la fuerza y el motor de la sociedad.

Si a nuestros hijos les hemos dejado en herencia una sociedad en la que “esto es lo que hay” y en ese hay, no hay nada – pues los valores y los dioses ya están prejubilados – nos entristecería ver que los niños ya asumen que hay que construir y no destruir desde la nada y sin embargo, la psicología de la salud, que todavía brilla por su ausencia, va a estar aún en el Mayo del 68, enfrentando con sus dedos tiesos, en lugar de abrir ventanas y enseñar a una sociedad a ser sobre todo sana.

Amanda 28 diciembre 2009 a las 9:35 am

A mí tampoco me parece correcta una ley que busca la protección de la mujer basándose en una desigualdad tan flagrante. Conozco a mujeres que han sido maltratadas por sus parejas, en cuyos casos esta ley ha sido necesaria, pero también he oido a otras amenazar con denunciar sólo para librarse de una multa (literal) o para conseguir que sus parejas se fueran de casa o les dieran la custodia de los hijos.
Soy mujer y esto último me parece realmente despreciable, y creo que la Ley debería castigar a la mujer que lo hace de forma ejemplar, para que no se aprovechen del sufrimiento de las que sí son maltratadas y ensucien una ley que sirve para ayudarlas.
En fin, esta claro que toda ley siempre tendrá resquicios y habrá quien se aproveche de ellos, pero cuando es tan deliberadamente desigual esos resquicios acabarán convirtiéndose en grietas que acaben con ellas. Castigo ejemplar para las farsantes y toda la ayuda a las que de verdad la necesiten.

Administrador 29 diciembre 2009 a las 11:34 am

En el Apoyo psicológico on-line no se hacen diagnósticos, pero sí es de los pocos instrumentos para fomentar el debate social sobre los males que nos aquejan por dentro. Los psicólogos y especialistas que atienden a las consultas no tienen por qué cubrirlas desde todas sus vertientes, por más importantes que sean.

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:

  • sean respetuosos y no sean ofensivos.
  • no sean spam.
  • no sean off topics
  • siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.

Entidades colaboradoras