Autor: Apoyo online 15 agosto 2012
Estoy embarazada de 18 semanas y mi estado de ánimo no es el que yo creía que iba a ser. Mi pareja me grita todo el día, me ignora en sus tomas de decisiones, me exige que después del trabajo (soy maestra) vaya directa a casa a limpiar, en fin, yo cargo con todas sus frustraciones personales y laborales. Intento hacerle entender que ahora debo estar bien, sobretodo emocionalmente, pero no le da importancia. Como puedo superar esta pena sin que llegue a afectar al niño? Me da miedo lo triste que me estoy sintiendo porque soy consciente de que la educación emocional de mi hijo es prenatal.
Responde: Sandra Borro.
No sabemos cómo era vuestra relación antes de quedarte embarazada, pero evidentemente, algo no funciona bien en vuestra pareja. Dices que él te grita, te exige y te ignora en sus decisiones y que por alguna razón tú has permitido hasta el momento que sea así. Te sientes triste e impotente y eres consciente de que el estrés que te provoca tu situación puede afectar negativamente al niño, por lo que estás decidida a hacer algo al respecto.
La comunicación es uno de los pilares básicos en los que se basa una relación de pareja, y por lo tanto, donde más claramente se ponen de manifiesto los comportamientos asertivos o no asertivos. Una pareja sana es capaz de comunicar asertivamente sus sentimientos tanto positivos como negativos y de expresar sus propias necesidades, sus deseos, sus derechos y de dar a conocer cómo le afectan las distintas situaciones a cada uno.
Cuando surge un conflicto hay que hablar el tema de una forma muy directa, sin “sobre entendidos”, expresarlo en el momento y no cuando ya ha pasado el tiempo y el otro no sabe de qué le estamos hablando, expresarlo de forma activa, no como víctimas (“yo me siento…” en vez de “tú me haces sentir…”) y describir nuestra propia conducta y la del otro sin acusar.
Elige el momento más adecuado para hablar con él y empieza describiendo detalladamente el problema que observas entre vosotros. Mírale a los ojos, utiliza un tono emocional firme, convincente y apropiado a la situación y un volumen de voz audible y clara. Es necesario que expreses tu desacuerdo y verbalices que no aceptas su conducta por la repercusión emocional que causa en ti. Dile claramente lo que quieres, cómo quieres que se distribuyan las tareas domésticas y cómo quieres que te trate de ahora en adelante. Exprésate por medio de los llamados “mensajes completos”, es decir, presenta en tu demanda tus pensamientos, sentimientos y tus deseos: ”Cuando tú…, yo creo….y me siento… por lo tanto, quiero…. “. Sobre todo, no culpes o ataques a tu pareja, ya que así solo obtendrías una respuesta defensiva y enfócalo siempre desde tu punto de vista (me siento…, pienso…).
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Un comentario en “La asertividad en la pareja”
Piénsalo todo muy bien y más estando embarazada. Nadie tiene derecho a tratarte así y con más razón en un momento tan maravilloso pero tan delicado como un embarazo lo es para una mujer. Esta etapa de la vida hay que vivirla en plenitud sobre todo por tí y por el niño. Y disfrutarla en todo momento. Piensa en el momento que nazca, será si lo deseas el momento más feliz de tu vida aunque cueste abordarlo. Y luego vendrán momentos duros con la crianza ¿qué puedes esperar de alguien que en vez de estar disfrutando del embarazo de su hijo está estropeándote uno de los momentos más dulces y duros al mismo tiempo en la vida de una mujer? eres una profesional, debes valorarte como tal. Y si efectivamente creo o intuyo que nuestro bienestar lo transmitimos a nuestros hijos desde la etapa prenatal es duro, ¿pero merece la pena un hombre así? valórate, tú tienes por lo que cuentas tu trabajo, eres maestra y nadie mejor que tú sabe la importancia de una pareja que se quiera, estable y demás para el crecimiento de los hijos.