Autor: Apoyo online 17 noviembre 2009
Estimado Sr. Punset,
Le felicito por divulgar el estudio de la psicobióloga referente a que el estrés en la madre puede generar determinadas alteraciones en los bebés. En mi caso, cundo tenía 4 meses de embarazo, leí la tesis. Evidentemente, esto me supuso un cierto estrés los 4 primeros meses de embarazo. Después descansé muchísimo y no tuve más estrés pero supongo que la alteración ya se había producido. Actualmente, mi hijo tiene 9 años y tiene diagnosticado un 80% de déficit de atención. La verdad es que me hace sentir un poco culpable, pienso que podía haber leído al tesis más tarde, pero supongo que vivimos en un mundo tan competitivo que a veces no te deja elegir. En todo caso felicidades, está ayudando a muchas personas.
Saludos
Responde: Anna Martí.
El sentimiento de culpa nos paraliza. Sentirse responsable es más constructivo que sentirse culpable.
Hay tres tipos de sufrimiento: el constructivo, el destructivo y el estéril.
No podemos decir que un determinado estímulo sea el causante en el 100% de una determinada respuesta.
Obviamente el embarazo y los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo pero un buen trabajo posterior con un/a niñ@ puede reconducir muchos aspectos de su más temprana infancia.
7 Comentarios en “Culpa y responsabilidad”
Sr Punsent podría usted profundizar en los tres tipos de sufrimiento. Ya sea a través de un desarrollo en su blog, o en el programa Redes.
Muchas gracias.
Solo me apetece compartir con vosotros mi caso.
A mi nadie me ha diagnosticado déficit de atención, pero puedo asegurar que mi capacidad de atender en clase durante toda mi vida ha sido nula, así como mi capacidad de estudiar cualquier cosa que carezca de atractivo para mí.
No obstante ese hecho no ha implicado que no haya podido estudiar con éxito algo que me guste, es mas, cuando me apasiona algo, siento que mi capacidad no tiene límites.
Un saludo.
Simultaneamente trae usted esta semana a colación dos asuntos de gran interes,sin duda.En el blog con su mero enunciado y en el ultimo programa de redes ( magnifico,por cierto),donde se suscita un asunto de apasionante interés.No le oculto que me siento tentado de comentar ambos,pero se bien que no podría hacerlo,seriamente,sin espacio ni controversia.En este ultimo aspecto confieso que envidio a los britanicos (ya sabe usted del poema de Espriu:Oh,com m´agradaria allunyarme al nor,enla,on divent que la gent est neta,culta,rica,lliure y feliç..(disculpen las faltas gramaticales,pero aun resuenan en mi memoria,así,esos versos universales).Me encantaría que lograsemos un espacio común de colaboración,como ese en el que los británicos se mueven con educación y soltura.Creo,honestamente,que sería bueno para todos.
Con afecto y afinidad.
Hola,
Para mi el asunto es sencillo. Si los padres no atienden a sus hijos estos tampoco atenderán a nada. Ya podemos cambiar todas las reglas del sistema por los siglos de los siglos que si lo importante no cambia, permanecerá el caos. Envidio el trato que dan los demás animales a sus crías. Si lo pudiesemos copiar, creo que todos nuestros problemas desaparecerían. No sé en que momento de la historia empezamos a ser “racionales” dejando que nuestros líderes decidieran por nosotros la enseñanza de nuestros hijos, pero si sé que en cuanto nos volvamos a interesar en la educación y que esta sea diseñada e impartida por sabios en vez de por negociantes en espera de sus remuneraciones, se acabarán todos nuestros problemas.
salud!
Uno deja de ser culpable desde el momento que se hace responsable.
Pero en tu caso creo que no debes sentirte mal, porque los niños que nacieron en el 2000 tienen unos aspectos astrológicos que les inclinan a ser hiperactivos, aunque no todos.
Son niños muy intuitivos, creativos, sensibles e inteligentes, perciben rápido.
Lo importante es no abusar de los estimulos, pues ellos los llevan consigo desde su capacidad de captar.
Hay que tener cuidado con esa moda de provocar el desarrollo de la inteligencia. Quien trae mucha va a necesitar más entender la parte emocional. Así que están de suerte, porque hoy parece que se va a intentar concienciar a la sociedad de la necesidad de manejarnos incluyendo nuestra inteligencia emocional viviendo.
El niño hiperactivo se mueve porque pararse le agobia, y es que el ve y entiende demasiado y no siempre puede asimilar. Hay que trabajarles la voluntad porque la libertad ya la buscan ellos, les gusta tener espacio.
Simplemente piden aprender a estar cómodos con lo normal, porque les cuesta, ellos son niños del cielo, como yo digo. Pero con condicciones para cualquier estudio en el futuro.
Observo que he centrado mi comentario anterior en la hiperactividad porque a veces da como resultado la falta de atención, pero habrá casos que solo se dará en el pensamiento y fisicamente uno parezca estar tranquilo.
No obtante, los niños con mucha riqueza mental se distraen más.
Hay una frase que recoge el motivo por el cual no solemos centranos en el objetivo:
Dice, “La mayor resistencia que tiene un objetivo es tener la dirección en contra”.
El niño que necesita mucho su espacio personal, su libertad, se rebelará un poco a su manera.
Y centrarse es tan importante para Él como crecer sin excesivo control, conseguir equilibrar ambos opuestos es la tarea.
Hola.
Pienso que llevas demasiados años sintiéndote la culpable de que tu hijo muestre déficit de atención. Tengo tres hijas completamente distintas y entiendo tu preocupación. Pero ni todo el mérito, ni toda la responsabilidad de traer un ser al mundo es de la madre porque influyen muchos factores, incluso los aun no descubiertos. Pienso que el hijo es tanto de la madre como del mundo. Para encontrar tu merecida paz debes emplear una nueva perspectiva para ayudar a tu hijo, desde tu paz y buena voluntad maternal. Comienza por la base, es necesario hacerle participar de todo lo que te rodea (que te acompañe a tus recados, al banco, a la compra, al médico…), proporciónale unas relaciones saludables (interesaros por los vecinos, por los familiares, que se haga cargo de sus mascotas…) y una rutina diaria sencilla. Ve descubriendo sus gustos y sus dones o habilidades para que puedas ayudarle a potenciarlas. En cuanto al déficit de atención supongo que lo estás tratando con el psicólogo del cole y si no con un buen profesional. He notado mejorías en niños que hacen terapia con animales y con la música también (podrías consultarlo). Podrías regalarle una mascota. Pero nunca más te agobies. Buscar vuestra felicidad.