Autor: Apoyo online 27 junio 2012
Mi hijo de 20 años no me respeta, me grita, me contesta mal, da golpes y sabe perfectamente cómo hacerme sentir muy mal. La verdad es que no siempre es así, a veces tiene días o ratos normales, donde es un verdadero encanto de hijo. Mi marido lejos de ayudarme en esos momentos de crisis, dice que la culpa de que él se porte así conmigo es mía porque no hago que me respete, no le grito, ni le castigo… Mi marido ante situaciones tensas o de discusión le grita, le dice que se vaya de casa, y cosas por el estilo que me hacen sufrir aún más. En alguna ocasión ha llegado a pegarle y a decirle que lo va a matar. A todo esto tengo otra niña de 17 años, que es muy responsable con sus estudios y sus cosas, no es muy cariñosa y siento que tampoco me respeta demasiado, pero no grita ni contesta mal, simplemente pasa de mí, se limita a mantenerse al margen de discusiones y peleas. Intento tener y hacer cosas en común con cada uno de ellos, que nos sintamos unidos, pero no lo consigo. Todos apuntan siempre a que todo lo malo que ocurre en casa es por mi culpa, siempre por mi culpa.
Responde: Paula García-Borreguero.
No se hace respetar más el que más grita. Ni el que más fuerte golpea. O el que pone los castigos más duros. Ni el respeto ni la autoridad se consiguen metiendo miedo. Con el miedo, las amenazas y la fuerza física solo conseguimos que nos hagan caso mientras estamos presente; pero no le ayudamos a incorporar las normas. El objetivo es que las normas se entiendan y las hagan propias, para que las cumplan incluso cuando nadie vigila. Además, los adolescentes aprenden por modelado, y por lo tanto es probable que tu hijo esté incorporando esa actitud porque vea que es la que emplea su padre y que a él le funciona.
Durante la adolescencia es frecuente que aumenten los conflictos padres-hijos y que adquieran otra intensidad. De hecho, esta investigación tuvo como principal objetivo estudiar los patrones de comunicación y conflicto familiar durante la adolescencia, y señaló que por norma general, pasan menos tiempo interactuando juntos, chicos y chicas hablan menos de sus asuntos espontáneamente y la comunicación se hace más difícil. Las principales discusiones versan sobre temas académicos y domésticos, como el tiempo que dedican a estudiar, las tareas de la casa, la hora de regreso tras las salidas o la forma de vestir. Se ha encontrado también que en general chicos y chicas hablan con mayor frecuencia con sus madres que con sus padres y que con las madres tratan temas algo más íntimos. Si bien los dos temas principales que chicos y chicas hablan con sus madres son las amistades o sus gustos e intereses, con el padre los dos temas de los que se habla con mayor frecuencia son las normas de la familia y los planes de futuro.
Los límites deben estar claros y ser precisos. Además deben ser congruentes y consensuados por los padres, las consecuencias deben ser claras. Y debes cumplirlos. Pero al mismo tiempo, es importante que refuerces los comportamientos que sí quieres que se repitan.
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3 Comentarios en “La autoridad no se gana con miedo”
dejame que te de mi opinion como hija.
porlo que dices,tu marido si tiene la costumbre de gritar,pegar,amenazar,etc.pregunto…¿no sera que todo eso es la rabia que sienten dentro y quiza ellos esperan que tu los protejas?¿acaso no puede ser que ellos esperan que tu no sigas consintiendo ese comportamiento de tu marido y no haces nada?veras,es que eso lo he vivido en casa y perfectamente lo puedo entender.entiendo a tu hijo,a tu hija,te entiendo hasta a ti,pero no entiendo ciertas cosas que las madres os callais.eso te pasara factura.un saludo.
De bebés, son tan monos que te los comerías. Años más tarde, te arrepientes de no habértelos comido…
yo se que el tiempo te pasa factura y entiendo un poco a la señora aunque mis hijas son muy buenas muchachas tienen mucho recentimiento con su papa y no tienen comunicacion con el y aun viviendo en la misma casa nosotras tres nos llevamos muy bien yo le aconsejo a la señora que cuando su hijo este calmado con un poco de tacto trate de hablar con el y aserle saber que lo ama y lo mucho que le lastima sus arranques de ira y tambien que trate de asercarse a su hija que lo intente vale mucho la pena suerte