Autor: Apoyo online 26 junio 2012
Tengo un hijo de 15 años que desde hace tres ha convertido mi vida en un infierno. No quiere normas, ni límites y si lo hago me destroza la casa. Me preocupa la frialdad y la poca empatía que tiene conmigo. A veces actúa de una forma fría y calculadora, si hemos tenido alguna discusión toma represalias cuando me voy, me rompe las cosas que sabe que más me gustan y cuando vuelvo y lo encuentro roto, él lo niega. Yo estoy divorciada desde hace diez años y nunca he tenido apoyo de su padre, es más, el padre le habla mal de mí. En algunas ocasiones ha llegado a agredirme. Es un chico muy inteligente pero con muy poco corazón y eso me preocupa mucho. En los estudios y en la sociedad es un chico ejemplar, el problema está conmigo. ¿Qué puedo hacer? Lo he llevado a psicólogos, pero no sirve para nada porque nunca dice la verdad y finge ante ellos.
Responde: Gabriel González.
Roberto Pereira hace un análisis profundo de la violencia filio-parental a través de las relaciones de familia, entendiendo aquellas que se producen en un contexto donde se ha llegado a esa situación a través del secreto y la vergüenza. Sin duda, es una situación dolorosa para cualquier padre y no es nada fácil de manejar. Por lo que sería necesario acudir a un especialista o terapeuta de familia que os ayude a trabajar las relaciones y tratar de mejorarlas.
Ten en cuenta que existe un conflicto de lealtades donde el menor simplemente se maneja en un huracán de sentimientos que en muchos casos no sabe cómo manejar. Ha encontrado una forma de hacerlo, que es a través de hacerte daño y mostrarse frío y sin emociones. Sin embargo, esto no es real; lo que sucede es que ha aprendido a desarrollar esas estrategias que, aunque le han sido útiles en un momento, tiene que sentir que ya no lo son. Para ello, tendrás que mostrarte con fuerza y demostrarle que su comportamiento te está afectando pero sin sentirte la víctima, sino teniendo que tomar determinadas decisiones. Para ello, también tienes que reactivar tu red social que te permita buscar apoyo y ayuda para poder resolver dicha situación. Si no es a través de familia y amigos tendrás que buscar otros mecanismos a través de los servicios de los que dispone la sociedad: judiciales, policiales, servicios sociales. En todo momento utilizar los límites y normas y siempre que se pueda, a través del afecto y el cariño.
Existe una correlación entre las relaciones de violencia a nivel marital y la violencia de padres hacia hijos. La exposición a la violencia entre los padres, ya sea física o psicológica, incrementa la probabilidad de conductas agresivas de los hijos contra los padres. En este sentido, en situaciones de conflicto marital, la conducta parental podría llegar a ser más desorganizada, dificultando que los padres respondan de manera consistente al comportamiento inadecuado de sus hijos. Por lo que comentas, vuestra relación marital tuvo sus consecuencias; en estos momentos esa relación ha generado que el chico tiene que elegir y se muestra claramente contra ti. Es algo que tendréis que trabajar vosotros como adultos, siempre que sea posible.
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