Autor: Apoyo online 15 junio 2012
No sé cómo manejar los celos que siente mi familia política hacia mí, ya que ellos no quieren que mi novio se case conmigo porque piensan que él ya no los va ayudar ni estar pendiente de ellos. ¿Cómo hago para que él entienda que esa situación me hace daño?
Responde: Nika Vázquez.
Formar una pareja y posteriormente una familia es una decisión personal, y como personal, es la propia persona quien debe tomar la decisión de hacerlo o no. La familia en la que nacemos no la elegimos, y aprendemos a relacionarnos con ella del mejor modo que sabemos. Pero sí elegimos nuestras relaciones, tanto de amistad como de pareja. Y él te ha elegido a ti. Es importante no perder eso de vista, pues puede ayudarte a recordar el cariño y el amor que te tiene.
Por otro lado, las luchas de poder en las familias son un tema muy tratado dentro de la psicología. Cada uno busca su espacio y su reconocimiento, sin darse cuenta que dentro de una familia cada miembro tiene su lugar y su papel, y desear otro o tratar de coaccionar a otro para que lo tenga más presente es vetarle de libertad. El concepto del poder ha sido estudiado en muchos ámbitos de las relaciones humanas, así como dentro de la pareja. Leary afirma que las relaciones humanas están caracterizadas por, al menos, dos componentes mayores, dominancia y amor. Dentro de esa línea, otros autores, refiriéndose a la familia, afirman que el aspecto más importante de la estructura familiar es la posición de poder entre sus miembros. El poder conyugal es considerado como multidimensional, pues engloba aspectos como la toma de decisiones, las acciones que se llevan acabo o la negociación en el conflicto o los intentos de control. Así pues, tu pareja tendrá que tomar una decisión sobre dónde piensa situarse y cómo piensa hacer a partir de ahora, donde pasaréis a formar vosotros dos una familia y vuestras familias de origen, pasarán a un segundo plano.
El poder que ejerzáis como pareja será más fuerte que el que uno de los dos trate de hacer, así que hablar con él sobre lo que te preocupa, sobre tus emociones, sin juzgar a su familia ni sus acciones, y plantéale tu necesidad de formar un vínculo fuerte, para alejar tus miedos, entendiendo a la vez que él necesita seguir vinculado a su familia de algún modo, y esa es una decisión que solo puede tomar él.
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