Autor: Apoyo online 8 junio 2012
Mi hija de 12 años, pasa de un colegio bilingüe a otro instituto de la misma categoría, siendo en los dos casos el primer grupo que es bilingüe. En Primaria mi hija sacaba unas notas excelentes y pasa el examen de nivel para entrar a ESO de manera brillante. En noviembre noto que la niña no hace prácticamente nada, me entrevisto con la tutora y me dice que es normal, es la adaptación. Pasa la primera evaluación con un suspenso y las notas bastante más bajas que las de primaria. Deja de estudiar y como explicación me dice, entre llantos, que no se concentra, que se distrae con cualquier cosa y que la ayude. No sé cómo ayudarla. Miente, llora y me pide ayuda.
Responde: Gabriel González.
La transición del sistema educativo de primaria con el de secundaria requiere una gestión adaptativa por parte de los alumnos, pero también por parte de los padres y profesores. El cambio de un sistema a otro genera numerosas situaciones de estrés y ansiedad y todo ello se ve acompañado, en la mayoría de los casos, por cambios personales y sociales que el preadolescente sufre. A nivel de rendimiento, el alumno que era aventajado en primaria es posible que se vea sobrepasado por las exigencias, las formas de estudiar y el nuevo sistema pedagógico de un centro a otro. Esto provoca en el alumno un proceso de reajuste y de utilizar nuevas estrategias. No significa, para nada, que no tenga capacidad o que no pueda superarlo, simplemente que necesita estrategias diferentes. Tú hija se ha dado cuenta y pide ayuda, con lo que puedes pedirle que te especifique cómo puedes hacerlo. Para ello partid de sus propias capacidades, del esfuerzo y de cómo tu hija ha podido gestionar situaciones similares en otros momentos. Ella ha de asumir cierta responsabilidad, no sólo en el estudio, sino en la búsqueda de soluciones.
Las figuras de apoyo en esta etapa son muy importantes por lo que hemos de velar por un clima de confianza y amistad, reactivando su propia red natural de iguales que le permita afrontar la situación conjuntamente y en el que se pueda apoyar. Tener un autoconcepto positivo y tener proyectos de vida definidos ayuda a dicha transición, apoyada en unas relaciones interpersonales efectivas y cálidas. En el paso de primaria a secundaria las relaciones interpersonales se ven ampliadas y son cada vez más complejas, por lo que los chicos suelen buscar las figuras de los padres y amigos más cercanos para sentirse seguros.
A nivel académico, entre dos campos disciplinarios como son la comprensión lectora y las matemáticas, existe una mayor semejanza en la estructura de Educación Primaria y primer ciclo de Educación Secundaria que entre los dos ciclos de secundaria. Esto supone que, de manera general, tanto los profesores como el sistema educativo entienden que existen procesos de cambio en la transición de un nivel a otro, por lo que procuran favorecer dicha adaptación. Te sugiero que también puedas preguntar a los profesores de tu hija sobre cómo puedes hacer para que la adaptación sea más efectiva y cómo puedes favorecer para apoyarla y ayudarla. Ellos tienen más experiencia en este campo y pueden darte algunas nociones, tú eres quién mejor conoces a tu hija y entre ambos podéis generar estrategias para que este paso sea lo más fluido posible. Los procesos de transición de etapas educativas requieren de un proceso de colaboración entre las familias, la escuela y el propio individuo. Las transiciones generan procesos adaptativos a los que tanto unos como otros han de estar preparados.
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