Autor: Apoyo online 7 junio 2012
Tengo 60 años, estoy felizmente separado de mi pareja durante cuarenta años. Nuestras hijas tenían 24 y 28 años cuando mi esposa decidió que la relación no daba para más. Pasamos los cuatro, hasta ahora, los cumpleaños y fiestas señaladas juntos. La relación con mi ex y con mi hija pequeña es razonablemente buena. Pero con mi hija mayor, que está fuera por motivos de trabajo, es un infierno. Si la llamo soy pesado, si no la llamo, que paso de ella. Con cualquier motivo monta un drama y yo le contesto. Ella reconoce que no ha superado la separación del matrimonio. Es una persona sensible, inteligente, cariñosa; alguna vez la he calificado como la persona más buena que conozco. Todo esto lo sabe, sabe lo que pienso de ella. Pero no soporto ni consigo quitarme de la cabeza su agresividad conmigo. ¿Qué puedo hacer?
Responde: Esperanza López.
De tu exposición se deduce que tu ex esposa y tú habéis hecho lo posible por tener una separación no traumática. El primer año de separación es el más difícil y el que suele determinar la relación que se va a tener posteriormente. En este estudio se demuestra que los ex esposos que continúan viéndose sin tener obligación de hacerlo, son los que mejor relación tienen y que es posible mantener una relación basada en la amistad, intereses comunes o en la paternidad, sobre todo si el conflicto matrimonial ha durado menos. Vosotros continuáis teniendo una relación cordial, lo que tiene que ser para ambos y para vuestra familia motivo de satisfacción.
El problema que planteas con tu hija es que parece que no ha asumido vuestra separación. Las reacciones de los hijos ante el divorcio o separación de los padres varían según la edad, así los niños más pequeños suelen manifestar problemas de conducta, de aprendizaje y depresión, mientras que a medida que son más mayores manifiestan más problemas de competencia social, como agresividad o aislamiento. Tu hija ya es una persona adulta, lo que no implica que necesariamente tenga que admitir vuestra separación fácilmente. Eso dependerá de algunas variables como el tipo de relación que teníais antes ella y tú, cómo se lo habéis contado, si ha podido daros su opinión, cómo ha vivido ella el proceso de separación y si ha tomado o no partido por uno de los dos.
La mejor forma de recuperar una buena relación con ella es dándole tiempo para que lo asimile. Mientras tanto, lo mejor es que hables con ella tranquilamente sobre cómo te sientes cuando ella te trata mal, que comprendes que para ella sea difícil asumir el cambio, pero que confías que en el futuro todos seréis más felices si mejoráis la comunicación. También le puedes preguntar si hay algo de tu comportamiento que la moleste, y si fuera así pídele que te lo diga sin agresividad para facilitar el autocontrol por parte de los dos y evitar más discusiones.
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