Autor: Apoyo online 7 junio 2012
Tengo 16 años y desde hace unos cuantos meses, viendo una serie de televisión me fijé en una chica que actuaba y empecé a interesarme por ella, buscar información, ver fotos, entrevistas. Era la primera vez que me pasaba, y a los dos meses me olvidé un poco de ella. Hace poco volví a ver la serie y unas cuantas películas suyas, y recobré la atracción por ella, pero esta vez mucho más fuerte, hasta el punto que no puedo parar de ver películas donde salga ella, incluso a horas avanzadas de la madrugada, y la quiero conocer como sea. ¿Esto es normal? ¿Cómo podría dejar de estar así y olvidarla?
Responde: Noelia Sancho.
La palabra fan proviene de la palabra inglesa fanático, sin embargo no tiene los matices negativos de la misma. Según la RAE significa admirador o seguidor de alguien o algo. No tiene porqué ser peligroso, e incluso puede llegar a tener aspectos bastante positivos.
Según Guillermo Fouce, profesor de psicología social, el fenómeno fan siempre ha existido en la historia y es bastante frecuente en cada generación; siempre han existido personajes admirados que tenían seguidores. Sin embargo desde hace unos años ha adquirido una dimensión mucho mayor debido a las nuevas tecnologías, que facilitan la información, la organización de grupos, la celebración de concursos y convenciones y la interacción de los seguidores entre ellos y con el sujeto admirado.
Suele aparecer sobre todo en la adolescencia y tiene que ver con la búsqueda y definición de la propia identidad. Se produce una identificación y admiración con parte de las características de lo que nos gusta, y eso es lo que puede generar el enganche. Siguiendo a la persona o grupo admirado, nos sentimos más ceca de ese yo ideal, se producen sensaciones positivas, desconectamos de problemas, nos relacionamos con otros fans. En ocasiones esta admiración se mueve cerca de los límites del amor platónico. Estas mismas sensaciones positivas pueden llevarse al extremo, y como cuentas, volverse obsesivas.
Más que si es normal, es mejor que te preguntes si interfiere en tu vida diaria, que parece que sí. En ese caso, como en otros comportamientos obsesivos, sería bueno que trabajases tu desconexión hacia esa actriz, proponiéndote otras actividades alternativas que no tengan nada que ver, mejor aún si son actividades sociales, y trabajando la ansiedad que te genera no saber de ella a menudo, con ejercicios de relajación y respiración. No se trata de olvidarte de ella sino de que aprendas a manejar la información de forma más razonable.
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