Apoyo psicológico online

RSS

Autor: Apoyo online 25 mayo 2012

3 comentarios

Seguir creciendo profesionalmente siendo madre

Tengo 28 años y acabo de ser madre. Fue algo planeado pero después de tenerla me arrepiento y me siento totalmente deprimida. Me siento fatal por la niña, no quiero que sienta que no la quiero. Soy una mujer emprendedora, hablo cuatro idiomas, tengo dos masters y trabajo a nivel internacional. Pensé que no tendría que renunciar a mi sueños profesionales por tener a mi hija y ahora me siento como si todo se derrumbara. Tengo la impresión que todo el esfuerzo realizado en mi carrera, tantos años dedicados a lo que considero mi pasión no me va a servir de nada y no voy a poder conseguir lo que quiero. Tengo oportunidades para irme fuera pero no sé si podré con la niña. Estoy muy confundida y cada vez pienso más que fue un error. No me puedo concentrar y parece que hago todo mal. Mi pareja me apoya y me quiere ver realizada profesionalmente pero ya he empezado a notar como mi círculo social y profesiona ha empezado a dejar de contar conmigo para ciertas cosas. La verdad es que estoy muy negativa y desanimada y eso nos está afectando a los tres. Además cada vez que entablo conversacion por motivos profesionales para algun proyecto parece que les molesta que tenga hijos. ¿Por qué es tan difícil en esta sociedad ser una mujer profesional y ser madre? ¿Cómo puedo recuperar el optimismo y ser capaz de cumplir mis sueños sin renunciar a nada? Ahora me enfrento en unos meses a buscar trabajo pero tengo la impresión que no van a quererme si saben que tengo hijos. A veces tengo ganas de tirar la toalla y huir muy lejos.

Responde: Rosa Català.

Esta etapa de reencuentro con tu profesión después de haber hecho una pausa es normal que te lleve a pensar en la incertidumbre. El punto de salida es desde otro lugar nuevo para ti. Pero no solo lleva consecuencias negativas, si no más bien al contrario, pues sumas una experiencia real de cuidado al conjunto de capacidades que posees.

Los estudios comparativos de rendimiento laboral elaborados con datos segregados por sexos han puesto encima de la mesa información ventajosa para las mujeres trabajadoras, como la mayor formación superior, la tendencia al aumento del valor social de las actitudes igualitarias y de equidad entre hombres y mujeres, la tendencia creciente de actividad femenina por encima de la masculina. En este modelo que se está perfilando hay elementos de cooperatividad, de reparto equitativo de cargas, en definitiva de trabajo en equipo.

La satisfacción de tus aspiraciones te la puede proporcionar encontrar un sentido relevante para ti en todo aquello que decidas hacer. Busca con la práctica de los acuerdos una mediación armoniosa entre vida y trabajo. Como decía la pensadora Simone Weil, la libertad empieza con el consenso. Es una decisión personal elegir en qué momento damos prioridad a un ámbito u otro de nuestra vida y durante cuánto tiempo. Y nace de un acuerdo colectivo el derecho a permitir que cada género, hombres y mujeres, puedan crecer en su propia identidad de forma óptima. El asumir las tareas del cuidado de la vida no debe verse como una carga, sino como una experiencia vital fundamental en ese camino común de realización.

Entrada relacionada:

Conciliación familiar

Etiquetas: , , , , , ,

3 Comentarios en “Seguir creciendo profesionalmente siendo madre”

Ana 6 junio 2012 a las 2:45 pm

Hola, ante todo dar las gracias por esta iniciativa que creo que puede hacernos mucho bien.
Mi situación es parecida a la de la consulta.Tengo 32 años,carrera,masters,idiomas,trabajaba en una multinacional y me iba bastante bien. Queríamos tener hijos y lo planificamos,tardé bastante pero al final,lo logramos.Cuando comuniqué a mi empresa que estaba embarazada,me despidieron a los 10 días,alegando motivos organizacionales.
Ya llevo más de 2 años parada,y aunque he participado en varios procesos de selección,no he conseguido trabajo.Me siento totalmente desmotivada,fracasada,frustrada,impotente,viendo cómo pasan los días en casa con mi hija.Intento estar activa y
y seguir en el mercado laboral,aunque parece que nadie se acuerde de mí.Además,no tengo apoyo familiar donce resido,por lo
lo que no puedo apuntarme a un curso o acudir a unas jornadas
donde volver a estar en “el mercado”.Me siento muy mal,tengo ansiedad y,todo esto está repercutiendo en mi matrimonio.
Quería contar mi caso para que sepas que hay mucha gente en
la misma situación y que entendemos por lo que estás pasando.
Por otro lado,creo que no somos capaces de valorar lo que tenemos en ningún momento,nunca vamos a estar satisfechas con lo que tenemos,a pesar de que trabajemos y tengamos hijos.
Creo que somos muy exigentes con nosotras mismas y nos ponemos el listón muy alto y,en cierto modo,minusvaloramos la importancia del modelo de mujer “tradicional”, que se queda
en casa y cría a sus hijos,y ensalzamos el modelo de mujer trabajadora,independiente y activa,que creo que “ha mamado”
mi generación.Quizá tengamos que replanteranos cambios,nuevos modelos…quizá las mujeres de hoy en día,solo somos productos puntuales de la sociedad en que vivimos.No sé si mi abuela fue más feliz que yo en este sentido,al menos ella tenía claro su papel en el mundo y lo que podía conseguir.Yo,por el contrario,estoy perdida,queriendo cosas que no puedo tener e infravalorando lo bueno que tengo ami lado.Saludos.

Lucía 14 junio 2012 a las 11:36 am

¡Hola!

Al leer lo que comentáis, no he podido evitar sentir cierta empatía con vosotras: una de las cosas que siempre me han echado para atrás a la hora de plantearme tener hijos es precisamente el pensar en mi futuro profesional y laboral.

Yo todavía no tengo hijos así que no me encuentro en vuestra situación, pero hace cinco años me encontraba con una licenciatura universitaria recién obtenida, poca experiencia profesional relacionada con mis estudios y yendo de un trabajo a otro, siempre mal remunerados. Entonces decidí emprender y montar mi propio negocio online, desde casa y con mis escasos medios. Ahora tengo una modesta oficina fuera de casa y, aunque todavía no gano mucho dinero, estoy contenta: me siento realizada profesionalmente, es mi proyecto y me encanta lo que hago. Además, si algún día mi situación familiar cambia, seguro que “mi jefa” no me despedirá.

Os cuento todo esto porque se me ocurre que, si yo he podido hacerlo, seguro que dos mujeres con tanta preparación como vosotras también pueden. Estoy convencidísima de que tenéis mucho que aportar a la sociedad y de que crear vuestro pequeño proyecto empresarial os haría sentiros mucho mejor con vosotras mismas.

Por otro lado, me quedo con una frase que una vez escuché en una conferencia: “Salid a buscar trabajo sin hambre”. Seguro que si le quitáis un poco de importancia al tema y os lo tomáis con más calma, estaréis más animada y os resultará más fácil encontrar un trabajo.

Un saludo y mucho ánimo.

P.D.: Disfrutad de vuestras peques y que ellas disfruten también de sus mamis.

loli 20 junio 2012 a las 5:45 pm

Hola,me siento muy identificada con vuestras experiencias.Yo tenía mi trabajo,estaba indefinida cuando me quedé embrazada,como el ritmo de trabajo era fuerte tuve una amenaza de aborto,me tuve que coger la baja y a los pocos días me despiden.Tengo que estar bien por el bebe,pero no puedo dejar de estar triste, desanimada y un poco preocupada por mi futuro laboral.Tengo una pareja que me apoya y se preocupa por mí, pero tanto a él como a la familia disimulo mi desánimo,porque hoy en día todo el mundo tiene preocupaciones.Leyendo el mensaje anterior quizá sea cierto que nos da reparo ser amas de casa,mi madre lo fué y lo hizo muy bien.
No me parece justo que mujeres preparadas ,sérias con el trabajo,por querer ser madres les paguen con esa moneda,al fin y al cabo
todas las personas ,hemos venido al mundo gracias a una madre.

Introducir comentario

Solo se publicarán mensajes que:

  • sean respetuosos y no sean ofensivos.
  • no sean spam.
  • no sean off topics
  • siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.

Entidades colaboradoras

Los beneficios íntegros obtenidos por publicidad han sido cedidos a la Fundación Eduardo Punset: