Autor: Apoyo online 21 mayo 2012
Me gustaría conocer qué diferencia existe entre el coaching, la programación neurolingüística y la terapia cognitivo-conductual. ¿Cuál de estos métodos resulta más eficaz para aprender a gestionar nuestras emociones? ¿Podrían recomendarme algún libro que trate estos temas?
Responde: Noelia Sancho.
Según la Asociación Española de Coaching, éste es un proceso de entrenamiento personalizado y confidencial mediante un gran conjunto de herramientas que ayudan a cubrir el vacío existente entre el lugar en el que una persona está ahora y dónde desea estar. Se trabaja con motivaciones de crecimiento profesional y personal, pero no con patologías, ni problemáticas disfuncionales. El coach no es necesariamente psicólogo y los clientes no son pacientes. Si ponemos un símil con el ejercicio físico, el coaching es el entrenamiento personalizado que te lleva un monitor, se fijan unas metas y un camino para llegar.
La programación neurolingüística (PNL) se inició en la década de los 70 en EEUU, y es un conjunto de métodos y técnicas destinadas a ser aplicadas en la vida cotidiana, para que la persona consiga los objetivos que desea en diferentes campos de la actividad humana, y mejore su calidad de vida. De esta manera se pretende identificar y describir el modelo de funcionamiento de cualquier habilidad especial y/o excepcional del ser humano, para que así pueda ser comunicada, comprendida y utilizada por cualquier persona que lo desee. La PNL sería una herramienta que podría ser utilizada en un coaching. Si seguimos con el símil, la PNL sería un tipo de ejercicio concreto que se pone en práctica para conseguir un resultado.
La terapia cognitivo-conductual es una corriente teórica y práctica dentro de la psicología. Es decir, tiene un modelo de personalidad y de comportamiento detrás, un marco metodológico y la teoría y las herramientas terapéuticas están contrastadas con estudios. Es una forma de trabajo terapéutico desarrollada por psicólogos con una base clínica en consulta con pacientes, donde se trabajan problemas, sintomatologías y patologías. En este marco se da especial importancia a los pensamientos, las emociones o sensaciones y las conductas del paciente. Continuando con el ejemplo, la terapia cognitivo-conductual sería aquella línea de tratamiento que llevaría el endocrino o el nutricionista, el profesional sanitario que conoce los mecanismos que hay detrás, que te indica porqué sucede algo y qué áreas hay que cambiar y cómo, te indica una dieta, unos ejercicios, te hace un seguimiento… El psicólogo puede emplear herramientas propias de la corriente cognitivo-conductual, así como PNL y coaching, si está formado en ello.
La inteligencia emocional es una forma de gestión que requiere parte de nuestras capacidades, pensamientos y sensaciones, pero que al ser una asignatura transversal, toca casi todas las áreas de nuestra vida. De esta manera las herramientas para mejorar en ello dependerán de cómo estén afectadas esas áreas. Es positivo que pongas en marcha tus propios recursos y si no funciona y quieres aprender herramientas nuevas, piense cuál de los métodos te puede encajar más. Pero si localizas que está afectando varias áreas de tu vida te recomendamos que acudas a un profesional de la psicología para que haga una evaluación más completa. Entre los libros que te pueden ayudar a aprender y mejorar tu gestión de emociones podrían estar “Emociones: una guía interna”, el famoso, pero no por ellos menos interesante “Inteligencia emocional”, el libro “Fluir” o “Viaje a las emociones” de Eduardo Punset.
Entradas relacionadas:
Diferentes abordajes terapéuticos para un mismo problema
Eficacia de las terapias psicológicas
Un comentario en “Coaching, PNL y terapia cognitivo-conductual”
Noelia, me gusta tu respuesta pero no estoy de acuerdo en que la PNL solo sirva para identificar y describir el modelo de funcionamiento de cualquier habilidad especial y/o excepcional del ser humano. A través de la PNL aprendes a identificar y comprender los procesos implicados en el comportamiento y, en su caso, a hacerlos más eficaces o efectivos. Me resulta muy útil el trabajo con la PNL remodelada (DBM) en el sentido de que aprendes a aprender de tu propia experiencia de forma ilimitada. Por supuesto aquí también cobra especial relevancia la importancia de los pensamientos, emociones o sensaciones y conductas de la persona. Lo mejor es que, en relación al comportamiento, no se trata de quitar nada para poner algo, ya que toda tu experiencia es válida. Lo más gratificante es que nadie impone o dice lo que debes hacer o no en una determinada situación, simplemente lo descubres por tí mismo.
Un abrazo,
Ana