Autor: Apoyo online 24 marzo 2011
Tengo 29 años y hace 8 meses que vivo con mi novio y mi madre no para de agobiarme. Hace años que no tengo una buena relación con ella: ella siempre me pide que la llame más, que vaya a verla más, que le cuente más cosas y nunca se contenta con nada. Cuando voy de visita y llega la hora de marchar siempre es la misma pregunta: “¿ya? ¡sólo has estado aquí cuatro horas!”, cuando la llamo y le cuento algo: “¿y qué más me cuentas?”
Además me echa en cara que nunca quedamos, que siempre le digo que no tengo tiempo. La verdad es que no me apetece mucho quedar con ella, pero sí me gustaría tener una buena relación y no derrumbarme cada vez que hablo con ella.
Responde: Gabriel González.
Puede que esta relación de tu madre hacia ti sea una necesidad que tenga de tenerte cerca o de estar contigo. Evidentemente, en un momento determinado puede que aprendiera que tendría que estar junto a ti, ya que tú la necesitabas, y que su función fuera la de protegerte y quererte. Y su forma de demostrarlo fuera estar cerca de ti y pasar tiempo contigo.
En estos momentos, tu situación personal ha cambiado dado a que el ciclo evolutivo de la familia también implica la independencia de los hijos y la separación de los padres; es el llamado síndrome de nido vacío. Esto conlleva a la pareja a tener que tener un nuevo reencuentro. Pero con respecto a los hijos, se trata de mantener esa relación que ya es diferente y ha cambiado, pero que los padres buscan poder mantener haciéndose más presentes, llegando a ser pesados.
Es posible, que ella no haya asumido este distanciamiento y se posicione con respecto a ti, tratando de que sigas con ella o más bien, que ella esté presente en tu vida. Pero se trata, simplemente, de un comportamiento que hace que ella siga mostrando su protección y cuidado hacia ti, aunque a ti te resulte agobiante, pero recuerda que no lo hace conscientemente. Ella quiere lo mejor para ti y su forma de mostrártelo es preguntándote, insistiendo y tratando de sentirse más cerca de ti. Lo único que trata de demostrar es su amor hacia ti y no se da cuenta que de esa forma lo único que hace es incitar a que tú te alejes cada vez más. Sé comprensiva y entiende el porqué de dicho comportamiento.
A partir de aquí, puedes explicarle algo así: “entiendo, mamá, que llevo poco tiempo con mi novio y que eso ha hecho que nosotros nos podamos distanciar un poco. También que, igual que yo, tú también necesites sentirte cerca de mí y saber de mi vida, por lo que te gustaría pasar más tiempo conmigo y saber más de mí. Lo que ocurre es que tengo que tratar de compaginar el buscar mi independencia y el sentirme cerca de ti. Y la verdad, con tus insistencias se me hace más duro ya que, en algunos momentos, me siento hasta culpable. Así que me gustaría que me pudieras ayudar a encontrar ese equilibrio, porque no sé cómo hacerlo y puede que entre las dos podamos encontrar una solución”. Y mostrarte atenta y en disposición de escucharla para poder ver la forma de compaginar tu búsqueda de espacio personal y el obtener una buena relación con tu madre. Evidentemente, dicho discurso tendrás que adaptarlo a tu forma de ser, a tu madre y a vuestra relación para tratar de encontrar la forma mejor para trasladarle dicha idea. Pero si para ti tiene sentido lo comentado anteriormente, seguro que encontrarás la mejora forma de hacerlo.
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4 Comentarios en “Mi madre me agobia”
Puede ser que esa madre sea como Gabriel González ha descrito, pero también hay madres que agobian a los hijos, y más concretamente a las hijas, sin pararse a pensar o querer pararse a pensar que los hijos tienen derecho a vivir y ser libres. Les resulta más cómodo colgarse de ellos aunque les “amarguen” la vida en cierto modo. No digo que no quieran a sus propios hijos, pero en mi humilde opinión es más importante que te quieran bien a que te quieran mucho. Lo primero te da calidad de amor y de vida. Lo segundo te la puede amargar.
Todos tenemos que luchar nuestras propias batallas y me parece bien querer y cuidar a los padres, pero los padres han de librar su propia batalla por el nido vacio y aprender a llenar una vida que quizás vaciaron erróneamente en su momento, porque nadie es responsable de la soledad de nadie y no hay derecho a echar una losa encima de tu hijo porque te resulta más cómodo que luchar tus propias batallas.
Ana, estoy completamente de acuerdo contigo. Mi madre se ha dedicado toda la vida según ella a “cuidarnos” y a echarnos en cara que no tenía vida propia por culpa de sus hijas, a las que según ella no soportaban ni en el colegio. De mayores nos hace la vida muy difícil, siempre nos dice que está enferma. Varias veces hemos cancelado vacaciones pensando que tenía algo grave y nunca los médicos le han encontrado nada. Si le dices que te duele la cabeza, a ella le duele el doble. Y si te sientes triste, no tienes derecho a quejarte porque la que tiene una vida triste sin alicientes es ella… A ver cómo se convive con eso sin romper la relación con tu madre… Horrible…
Tambien me pasa lo mismo. Tengo 43 años (3 hijos)baja todos los dias al colegio a ver a mis hijos, no puedo tomarme un cafe con otras madres pues ella esta y no la voy a dejar, se lo he dicho varias veces que no vaya, que cuando la necesite la aviso, pero no hay manera. Viene con chucherias para los niños y la merienda que preparo no se la comen. No acepta ningun comentario y si comento algo, me dice que estoy insoportable. Como les compra todos los caprichos ella es la buena y yo la mala. Estoy desesperada, no puedo hablar y si hablo como voy queda lo digo las cosas bien. Necesito un consejo, pues huyo de ella y no es bueno para las dos.
Es lo q tienen las señoras q han dedicado toda su vida a la casa y a los niños (no todas, y algunas que trabajan tb son así). Que llegda cierta edad se vuelven unas petrdas insoportables, que piensan algo así como: He dedicado mis mejores años a éstos y ahora se van y me dejan sola. Y no lo soportan, entonces empiezan a jo…der y a crearles culpas a sus hijos: con lo q he hecho yo por ti, ahoras me dejas sola…son en el fondo personas controladoras y manipuladoras, a las que les gusta tener atado en corto a sus hijos pues los consideran una “propiedad”, ellas los han parido, los han criado, han sacrificado “todo” por ellos y ahora quieren su recompensa:que sus hijos se deban a ellas eternamente, sobre todo sus hijas. En fin, yo las obligaba a hacer voluntariado o algo para que estén ocupadas, hagan algo constructivo y no tengan tiempo de marujear y tocar las pelotas